julio de 2016

FILOSOFÍA GARRAPATERA

Lunes 18 de julio de 2016

 

Hace unos días regresé a Madrid y me volví a encontrar con Santiago Secades. Una vez más fue un placer pasear y hablar con él. Compartir experiencias y recordar aquel encuentro fortuito que en octubre del año 2000 él tuvo con Los Delinqüentes y todo lo que ello generó. Sus estupendas fotos, las anécdotas y la biografía que escribió y de la que ya quedan muy pocos ejemplares.

 

Esta vez estuvimos hablando bastante de sus recuerdos personales en el parque de El Retiro, y como no, de aquella mañana en la que Migue, Canijo, Diego y Teto, estuvieron allí tocando y pasando el platilllo para recoger algunas monedas y costearse algunos gastos del viaje.

 

Se plantaron en la capital de los peatones para demostrar a las discográficas que aquella maqueta de las que tan buenas críticas recibían no era ningún montaje, y de que iban muy en serio.

 

El convencimiento de Migue en su música, sus letras y las posibilidades de la banda era tremendo. Sabía que tenía algo nuevo. Que su rollo era distinto a la vez que bien forjado en muchas cosas que le gustaban.

 

La mirada de Migue que capturó Santi en esta fotografía en El Retiro creo que dice mucho más de lo que os pueda describir.

 

En ‘Los Delinqüentes, 10 años de filosofía garrapatera’, Santiago Secades relata así aquella jornada.

 

Os dejo con sus palabras, no sin antes recordar que ya quedan muy pocos ejemplares del libro (menos de 150) y enviar un gran abrazo también a nuestro amigo Germán Sancho madrileño y garrapatero de pro.

 

“Era la primera vez que venían a la capital a tocar. Ya tenían apalabrado contrato editorial con BMG-ARIOLA, pero todavía estaban buscando compañía discográfica. Diego me presentó al resto de la banda ya con un pie fuera del local. Querían tocar en la calle al día siguiente pero no sabían dónde podían hacerlo (…) El Parque del Retiro me pareció entonces la mejor opción. Para no perder la oportunidad de volver a verles, les ofrecí hacerles fotos durante la hazaña madrileña (no soy fotógrafo profesional, pero mi trabajo es el medio audiovisual y por tanto es un formato que intento y debo practicar).

 

Intercambiamos los números de móvil, que siempre es una buena manera de sellar un primer encuentro, y quedamos en llamarnos (…).

 

A la mañana siguiente, el punto de encuentro fue en un lateral del estanque del Retiro, justo en frente del avasallador y abrumador monumento a Alfonso XII (…).

 

Ni cortos ni perezosos, a la luz del Lorenzo de una mañana de octubre, desenfundaron sus guitarras y Teto su cajón, colocaron en el suelo una de las fundas para que les echaran algunas monedas, se colocaron en un banco y empezaron a tocar. Yo saqué mi antigua cámara réflex analógica de mi bolsa y comenzó el espectáculo. Pelayo mientras tanto, frente a ellos, sentado en el muro del estanque del Retiro, observaba atónito la jugada.

 

La gente iba pasando, muchos miraban con estupor sin saber muy bien qué hacer, otros se rascaban los bolsillos y soltaban algunas monedillas. Había incluso quien se atrevía a arrancarse con las palmas. De vez en cuando se formaba un corrillo espontáneo alrededor y la gente escuchaba con atención, con ese silencio que causa la admiración por la música bien hecha.

 

Acertó a pasar por allí un “señorito” andaluz de Jerez, de esos con bigote señorial con los que ellos no tienen nada que ver, y se detuvo interesado en escuchar a sus paisanos.

 

Cuando terminaron el tema, éste se acercó y les soltó un billete de 5.000 pesetas (cinco talegos en aquellos tiempos era una suma generosa) y les contrató para dar un bolo en una fiesta que tendría lugar a la semana siguiente en su residencia de la lujosa urbanización de Somosaguas en Madrid”…


Comparte esta entrada:
Google Facebook Twitter Yahoo! Buzz MySpace Email

ALMA DE MÚSICA Y DE VIDA

Miércoles 6 de julio de 2016

 

 

Fue un día 6 de julio del 2004 cuando cuatros halcones negros a galope, volando alto, impulsaron ar Migue a las estrellas para que llegara saltando hasta la luna. El niño prodigio adelantado a su tiempo entraba con su alma de música y de vida en la casa de Dios donde viven los poetas, los escritores, los bohemios, los pintores, los artistas…

 

La luna es otro mundo. En la puerta un letrero dice “Bienvenido al mundo de los poetas Migue”. Y la luna se transformó en una bola de sueños mágicos cuando llegaba er Migue. A la espalda de Jesús asomaba la cabeza Jesús de la Rosa con ansías de ver y conocer a Migue. De hablar con él de música. Su madre de su alma, agarrada de la mano de Jesús, también esperaba la llegada de su hijo. Las lágrimas le caían por el filo de su cara. Jimi Hendrix también se asomaba y Jesús dijo: “echarse para atrás hijos míos, que viene un hermano vuestro, Migue Ángel Benítez Gómez. Sabemos que todos le queremos y le adoramos y le recibiremos con las manos abiertas”.

 

Pero Jimi Hendrix, desesperado por conocerle, empezó a tocar la guitarra eléctrica para emocionarle cuando llegara. Camarón de la Isla esperaba su llegada dentro, muy tranquilo, fumándose un cigarro Winston, junto a Chocolate, en la taberna Nubes de Corinto donde Luis de Pica entonaba sus bulerías bohemias para alegrar el alma con la guitarra de Diego del Gastor.

 

Llegaba el Rey Garrapatero compadre, con su presencia y estilo. Un artista único saltaba a la luna. Nada más que entró Migue por las puerta de la luna se fue directo a su madre, la besó y la abrazó fuertemente y llorando se fueron a hablar un ratito de sus cosas…

 

Luego Migue regresó con todos, ya había visto la impaciencia que había para escucharlo cantar canciones suyas de Matajare y Los Delinqüentes. Era increíble: John Lennon le escribió un tema para dedicárselo, que se titula ‘Ya vives con nosotros’. Y a Migue, emocionado, le dejaron una guitarra y de momento se formó la marimorena. Bob Marley le empezó a tocar por reggae, y Migue flipando cantó ‘Sigo a la luna’ acompañado por Jimi Hendrix, con la eléctrica, y el batería de Triana, Tele Palacios. Miles de trillones de personas sentadas en las nubes de pegatinas disfrutaban del concierto.

 

Er Migue se arrancó luego con la canción, ‘Cantándole a la fe’, que dejó a las estrellas sin luz. Pero más brillaba la luna… Después de una semana de homenaje a Migue, hicieron una barbacoa tan grande que no se cabía en el cielo.

 

Luis de la Pica cantaba por bulerías y se hacía sus bailecitos de torero; Silvio, el rey del swing, en la barra de la taberna hablaba con Elvis Presley y le enseñaba sus cantes a su rollo, con una copa de coñac en una mano y un cigarro en la otra, Lola Flores bailaba unas rumbas que estaba tocando Jeros de Los Chichos dedicadas a Migue, y la luna se puso de color butano. Migue de la emoción empezó a llorar porque ya no sentía ese dolor que no le dejaba vivir.

 

Allí todos los días son viernes y sábado, y se emborrachan de sentimientos de amor. Gracias a Dios er Migue vive en la luna junto a todos ellos, está y estará eternamente en un buen sitio.

 

Y siempre permanecerá vivo entre nosotros. Siempre brillará su estrella en momentos especiales, en conciertos… porque sentimos esa energía. Sentimos que esa conexión nunca se perderá…

 

¡Te queremos Migue!

 

Markito de Jerez

 

***

 

Gracias a Marco Notario por esta preciosa historia que nos ha mandado para acompañar nuestro duelo cuando se cumplen 12 años del día en el que Migue se fue con la luna. Muchas gracias a todos los que le hacéis llegar esa energía eterna.


Comparte esta entrada:
Google Facebook Twitter Yahoo! Buzz MySpace Email
www.comoapretarlosdientes.com
© Ediciones MATAJARE 2009. Todos los derechos reservados.
AVISO LEGAL| QUIENES SOMOS | CONTACTO | LISTA DE CORREO